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Mateo

Novela


Mateo

¿Por qué de pronto el joven Mateo abandona su blog y desaparece? ¿Quién es en realidad Mateo? El autor de Mateo se lanza a la exploración de un tema que a todos nos compete porque las preocupaciones del protagonista las hemos tenido todos: ¿qué es eso llamado futuro y de qué sustancia está hecho para plantársenos como incertidumbre permanente? A lo largo de estas páginas Mateo es testigo de la euforia y el misterio del mundo. 

Ésta es una obra de enigmas: el enigma de lo que no se tiene, el enigma del origen, el enigma de la identidad.        

En toda buena historia hay un elemento en desorden, o pruebas en las que no podemos calificar y nos conducen a la caída existencial. ¿Pero quién no ha deseado una segunda oportunidad en los exámenes de la vida? Mateo es una indudable novela de iniciación, emotiva de principio a fin, en cuyas páginas Ricardo García esgrime sus dotes narrativas desordenando los componentes de su puzzle dramático para colocar las piezas en un sitio más interesante que el adecuado. Además de su malicia para el arte de la ambigüedad, García ilumina con una pequeña llamarada el rompecabezas que somos, o seremos, porque el futuro es y ha sido siempre, en palabras del autor, una ilusión óptica. 

Isaí Moreno

Mateo en es lo cotidiano

Cuando pienso en la adolescencia masculina vienen a mi mente infinidad de títulos de novelas: Las batallas en el desierto de Pacheco, Educar a los topos de Fadanelli, Un hilito de sangre de Ruvalcaba, El guardián entre el centeno de Sallinger y En los brazos de la mujer madura de Vizinczey, por mencionar algunos que me habría gustado leer antes de haber cumplido la mayoría de edad. Aquella época que habitamos, donde uno, para citar a Luis Pérez Sánchez, piensa que lo puede todo y muy tarde descubre que no es así. En lo personal, no me es grato regresar a esos años; comparto la apreciación de Pacheco, de ese horror quién puede tener nostalgia, y, sin embargo, como todos, vuelvo de continuo porque allí se cuaja nuestra formación sentimental… sigue leyendo

De Mateo digo:

FIL Guadalajara/ Novela Mateo

Cuando me vi por primera vez envuelto en un lío gracias a la ficción, no fue, como siempre creí. Discutiendo el lugar de una coma. Fue mejor, una chica, en una mañana de agosto, luego de leer mi cuento, me miró: estiró su mandíbula a la altura del cuello, parpadeó en cámara lenta y una vez que ubicó mi rostro con una sonrisa de luna menguante, con voz agujerada por el llanto, rompió conmigo y me amenazó con escribir su versión de los “hechos” para contar la verdad. Le dije entonces que no lo hiciera, porque si contaba la verdad, su historia sería soporífica. Al fin y al cabo me hizo caso, nunca escribió nada y me retiró el saludo. Por años confié que esa escena marcaba el hito de mi aventura en la creación de historias  y aseguraba que desde entonces mi suerte estaba echada y no podría salirme de esta parte de la escritura que hoy me tiene vibrando y con el corazón en vilo.  El envión que me llevó a dedicarme a la literatura estaba en otra parte de mi infancia, donde me veo rodeado de una soledad que me quemaba el alma. Había libros y una pequeña biblioteca en casa de la abuela que fue maravillándome en cada momento de desconsuelo. Allí, en esa soledad guanajuatense, reunía un ejército de soldados de plástico y comenzaba a organizar batallas heroicas desde el sillón verde de la sala. Asaltos a fuertes y castillos en los que los héroes morían, inevitablemente en un dramón. Recreaba las batallas con los personajes de los libros en escenas teatrales que se desarrollaban en las estepas del piso de madera o las montañas nevadas de los peldaños de la escalera. Hubo un momento, un instante querido donde aprendí a reconstruir a placer la vida que no tenía, la vida que quería tener, la vida que soñaba, y que pasaba, o se detenía, o podía mirar que me miraba, o vivir que me vivía… algo así. El verdadero lío de mi ficción, el primero, ocurrió muchos años antes de enamorarme de las palabras, lo confieso, me enamoré primero de la ficción, en esa soledad tan concurrida de mi infancia. Ahora con la novela Mateo, puede ser que me encuentro, te encuentras, te pareces, lo sueñas, eres soñado, no lo sé. La literatura como la vida es el arte del asombro; es un lío al que te invito a participar y en el que sólo prometo no contar verdades.

Puntos de venta

Guanajuato
Librería Educal (Alhóndiga de Granaditas)
Mendizábal #6 CP. 36000
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Positos #7 CP. 36000
473 732 29 90


Librería Fondo Guanajuato
Museo Diego Rivera
Positos #47 CP. 36000
473 732 11 97


Museo Olga Costa y José Chávez Morado
Pastita #158 CP. 36000
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Silao
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Guerrero #1 Esq. Domenzáin CP. 36100
472 722 50 38


Salamanca
Librería Educal 
Revolución #204 CP. 36700
464 641 61 56


San Miguel de Allende
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Hernández Macías #75 Centro CP. 37700
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Irapuato
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Álvaro Obregón #16 Centro CP. 36500
462 660 11 77
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Librería Educal
Prol. Calzada de los Héroes #308 CP. 37500
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