Libros

Sinopsis

Mateo

¿Por qué de pronto el joven Mateo abandona su blog y desaparece? ¿Quién es en realidad Mateo? El autor de Mateo se lanza a la exploración de un tema que a todos nos compete porque las preocupaciones del protagonista las hemos tenido todos: ¿qué es eso llamado futuro y de qué sustancia está hecho para plantársenos como incertidumbre permanente? A lo largo de estas páginas Mateo es testigo de la euforia y el misterio del mundo. 

Ésta es una obra de enigmas: el enigma de lo que no se tiene, el enigma del origen, el enigma de la identidad.        

En toda buena historia hay un elemento en desorden, o pruebas en las que no podemos calificar y nos conducen a la caída existencial. ¿Pero quién no ha deseado una segunda oportunidad en los exámenes de la vida? Mateo es una indudable novela de iniciación, emotiva de principio a fin, en cuyas páginas Ricardo García esgrime sus dotes narrativas desordenando los componentes de su puzzle dramático para colocar las piezas en un sitio más interesante que el adecuado. Además de su malicia para el arte de la ambigüedad, García ilumina con una pequeña llamarada el rompecabezas que somos, o seremos, porque el futuro es y ha sido siempre, en palabras del autor, una ilusión óptica. 

 

Isaí Moreno

Aleja de mí tu espada

Atmósferas enrarecidas en las que a la tersura de la rutina le basta apenas un elemento extraño para ser trastocada y generar conflictos inquietantes. Escenarios de basamento realista y fundamento histórico que sin embargo son alterados por la bruma indistinguible del misticismo, de lo fantástico, de lo onírico o de la llana locura. Una religiosa que se debate entre el frenesí carnal y el arrebato extático; un hombre que percibe imágenes y voces fantasmagóricas del pasado que lo incitan a dar muerte al general Calleja; un marinero francés herido y víctima de alucinaciones febriles durante una batalla en costas mexicanas; un herrero y un joven carroñero inmiscuidos sin querer en una turba durante la guerra independentista; un caníbal que se alimenta de los cadáveres dejados por la guerra cristera. Son algunos de los personajes que trasiegan estas páginas y que se mueven en esa zona donde suele hallarse la mejor literatura: en la marginalidad. Los personajes de Ricardo García Muñoz invariablemente habitan un punto de quiebre del que sólo les es dado librarse ya sea por medio de la expiación o a través de un salto sin red al abismo.

Poseedor de una prosa decantada, exacta y sólida como el basalto, de una voz honesta y de fuelle, dentro de la obra de la más reciente camada de narradores mexicanos la de Ricardo García Muñoz se desmarca, por peso propio, de los discursos predominantes. Es en su atención por el valor justo del lenguaje, así como en su reconocimiento en la tradición, desde donde, paradójicamente, logra lo que muy pocos: distanciarse de la media y encontrar una notable originalidad.

Tryno Maldonado

Autorretratos al portador

La escritura de Ricardo García Muñoz es demoledora. Sin concesiones, la prosa de este escritor guanajuatense, el más avanzado de su generación, es un recordatorio de la condición humana y su tragicomedia diaria.

Mordaz, cínica y contundente, como una cubetada de ácido muriático al rostro, la escritura de García Muñoz nos revela el misterio que todos saben, pero nadie acepta: somos títeres sin cabeza.

Los cuentos aquí reunidos bajo el título de Autorretratos, son un soliloquio colectivo donde se dan cita la secretaria, el madrina de la judicial, el ladrón, el futbolista, la académica, el espiritista, los demonios de la imaginación que son coparticipes en el afianzamiento del relato y su desenlace inesperado.

Hilarantes y cáusticos, los cuentos de García Muñoz  nos van llevando al recordatorio de lo rastrero que podemos ser, la turbiedad de las pasiones malsanas, la comparsa social en un carnaval donde hay un momento de remanso frente al espejo, que nos devuelve, a carcajadas, nuestra condición natural de primates exóticos.

“Su interlocutora moría de lo mismo, se abrazaba a un pasado canceroso, muerto, infame. Un hombre perdido, un hueco en la almohada, sexo pantuflero, un café helado, un teléfono muerto…”, escribe con ironía redomada el autor en uno de los 36 relatos que componen este libro. 

Aunque caja de Pandora, Autorretratos guarda en el fondo un pedazo de esperanza.

Enrique Rangel

Hortera Files

 

Ricardo García Muñoz es sólo una muestra de una generación de escritores que, nacidos en los años setenta, han empezado a tener presencia en el mundo literario mexicano sin tener que pertenecer necesariamente a los círculos literarios radicados en la Ciudad de México, lo cual es no poca cosa.

Los impostores

En los impostores se encuentra un destacado manejo de la crueldad, la violencia, la perversidad, el erotismo, la marginalidad y la señalación a la pornografía como elementos propios de la tendencia narrativa a la que aludo, construidos a través de una narrativa eficaz, a veces más envolvente, y con un uso de figuras literarias interesantes, afortunadas y de un grado de elaboración adecuado y pertinente, siendo a la vez claras. Es señalable en todo caso la solvencia del autor para la prosa narrativa, que en momentos necesarios provee de expectación, principalmente aquellos en que se perfila o trasforma la psicología de los personajes.

 

A. Garrigóz

Horterada. Cuentos malsines

Ramón Hortera, un matón sin escrúpulos, ha recibido el encargo de asesinar a una mujer. Por 200 mil pesos mataría a quien fuera, entonces ¿por qué titubea cuando conoce a la bella Casandra? Resignado a no poder jugar fútbol por tener las piernas flacas, un ingenuo fontanero dedica su imaginación a generar esa estrategia perfecta con la que se ganaría cualquier partido. Ahora el asesor de un equipo profesional está dispuesto a escucharlo, pero ¿a qué precio? Los cuentos que conforman Horterada son habitantes nocturnos de la ciudad. Van asomándose de tragedia en tragedia, explorando las vicisitudes y los bajos mundos de la conciencia. Aquí nadie encontrará un final feliz, sólo la amarga realidad que se encuentra afuera de la comodidad de nuestras casas. Los personajes apenas sobreviven, se entregan a sus destinos entrelazados sin posibilidad de escape. La prosa ágil de Ricardo García Muñoz, su ojo crítico y la fina ironía con que manipula las situaciones más rudas, hacen que este libro sea fundamental para quienes andan en busca de buena literatura. Finalmente, sin recato, su autor observa y analiza lo que muchos de nosotros preferimos ignorar: el corazón oscuro de la sociedad.

Luis Humberto Crosthwaite.

Ficcionalia

Relato infantil. 

Es el lugar donde van los seres de los libros que no has leído o que dejaste de leer...