Categoría: Cuentos

Escribir por encargo

Me llegó una carta para disuadirme que no escribiera lo que voy a escribir. Era un correo de media noche, de esos de madrugada que se hacen con la saña de los desvelados. De los dolores de muelas. Palabras más, palabras menos me suplicaba que..

De ida

Desde siempre me he llamado Pedro Camacho y estoy convencido que mi nombre no puede representar nada importante, tampoco tiene algo que ver con la invención de mi apodo. Uno nunca sabe en realidad cómo se llama, hasta que alguien lo nombra de otra manera y..

La carta

Ella dice que se va a casar con uno de esos hombres de cuello levantado y traje gris. También me cuenta que nadie la acaricia por las noches, y que el otoño lo pasó con frío. De sexo; dos, dos. Sigue la carta entre esas..

Aleja de mí tu espada

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Mandrágora

En esa época trabajaba en un viejo café que se llamaba la Mandrágora, en el corazón de la ciudad. Lo había inaugurado apenas con siete mesas prestadas por una tía y una cafetera que conseguí en una rebaja en los anuncios clasificados del periódico. En..