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Moverse

Alguna vez dijo Stevenson “Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. La cuestión es moverse.” Y esa frase la usé de chicle; la fui masticando de vuelta a casa cuando el atardecer carcomía la torre de..

La Pintura

Jaral de Berrio Todos estuvimos de acuerdo que teníamos que salir de inmediato de la ciudad. El domingo olía a tedio y a holgazanería barata; sin más, se avecinaba un día sin pena ni gloria,  lleno de trampas para quedarnos desparramados entre la flojera y..

Mandrágora 1998

En esa época trabajaba en un viejo café que se llamaba la Mandrágora, en el corazón de la ciudad. Lo había inaugurado apenas con siete mesas prestadas por una tía  y una cafetera que conseguí en una rebaja en los anuncios clasificados del periódico. En..

El gato

Germán, al que todos apodaban el Gato, antes de toparse en su camino con Eva, era una especie de santo. Nadie se acordaba de eso. Germán había perdido una vida de las siete que se jactaba de vivir en el mundo del no pasa nada…

Tropiezos

“Espectador a la fuerza, veo a los contendientes que inician la lucha y quiero estar de parte de ninguno. Porque yo también soy dos: el que pega y el que recibe las bofetadas.” J.J Arreola Corría en el sendero matutino del parque el Cantador y..

La Duda

La Duda dejó crecer sus uñas un centímetro más allá de sus dedos. Tenía unas semanas metida en el cuarto del motel  escuchando la música de los automóviles, los tracto camiones y las ventoleras de la primavera; bebiendo ron y fumando habanos como si no..

Perdón por el espoiler

En punto de las 11:35 de la noche, debería estar dormido o por lo menos acurrucado en el lado izquierdo de la cama, mirando la zaga de The Walking Dead… así a tirones de sueño, dejando escurrir los pensamientos que mantienen la vigilia entre las..

Descarga el cuento “Desde Siempre”

los impostores: Desde siempre Share

Cuentario los impostores

El libro de los impostores cabalgó a lomos de esas rebanadas de la noche que se atraviesan más por terquedad que por valentía. Tomaba un gajo de madrugada y encima del teclado, aunque esto suene a cliché de escritor novato, daba cuenta de una historia..

Te invito la cena

Imagina que sales del cine, una noche temblorosa, con rayos y relámpagos estriando el cielo. Cuando vas llegando a la puerta de cristal, haces una reverencia y saludas a un fantasma, es una figura apenas con cara de humano. Una resurrección bondadosa sobre palomitas de maíz..

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